
Diez días yermos en escritura pero fértiles en pensamientos.
Obscenos y lascivos muchos de ellos.
Tiernos y ... sentimentales otros tantos.
Sí, las cosas se entremezclan peligrosamente.
Pero ¿y qué?
¿Acaso me importa? ¿Me molesta?
Para nada, más bien lo contrario.
¿Peligroso?
Muchísimo más que cualquiera de nuestros juegos de jueves.
Peligrosamente agotador.
Es que yo, con él, lo quiero TODO